Se esconde la palabra.
Se resiste a escalar
el tedio que anestesia mi mente.
Sabe que se han secado los gestos
y se niega a pintar de azul
tus labios desdentados.
Ni ausencias, ni injusticias,
ni batallas, ni signos, ni banderas,
ni los entresijos y engranajes
que siempre le he inventado a mi nada;
la sacan de su letargo.
Se niega a hacer bises
en este mundo de humo,
y ni siquiera acepta ser
una feria triste.
Nada le hace romper los dedos
y deletrear el silencio.
Poema del día: "Obligaciones diarias", de Ida Vitale (Uruguay, 1923)
-
Acuérdate del pan,
no olvides aquella cera oscura
que hay que tender en las maderas,
ni la canela guarneciente,
ni otras especias necesarias.
Corre, corrig...
Hace 8 horas
5 comentarios:
Pasará el momento, los silencios se tornarán en palabras; primero pensadas y luego dichas a borbotones. Tú tienes esa capacidad de volver lo cotidiano en especial.
Un beso grande para ti y de paso, mis felicitaciones para Carmen. María.
magnífico modo de expresar el vértigo ante el papel en blanco, esa condena que nos ata alguna vez, a todos.
Mil besos
Mariam
se esconde, sí. pero está aquí, yo la veo, te miro. también me miro.
qué bueno, Ana, poder decirlo.
abrazos, poeta!
Sole, Marian, Bibiana; encontraros en mis ripios, después del tiempo que llevo desconectada de este mundillo, es de lo más placentero. Gracias por vuestra generosidad.
Un abrazo.
Un poema precioso.
Pienso que la palabra que se esconde es la que más ganas tiene de salir, la que primero queremos escribir.
Pero el proceso es difícil.
Tu poema me ha encantado, es muy original y especial para mi.
Mis felicitaciones y un abrazo
Joan
Publicar un comentario