Perdóname si me pongo tan pesada
contando risas rotas,
si le reclamo lunas a tus dedos
y pongo trampas en la arena
para raptar tus huellas.
En mis sueños, tan altos, los naufragios
no llevan tu apellido
y las palabras no se esconden
a milímetros de tu boca.
En mis sueños, tan altos,
las cicatrices visten de Dior
y la melancolía pasea en tiovivo.
Me niego a ser libro olvidado
Porque si no me lees sólo soy pausa
Poema del día: "Obligaciones diarias", de Ida Vitale (Uruguay, 1923)
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Acuérdate del pan,
no olvides aquella cera oscura
que hay que tender en las maderas,
ni la canela guarneciente,
ni otras especias necesarias.
Corre, corrig...
Hace 10 horas
5 comentarios:
Tanta imagen brillante, tan fluido, ese final... espléndido.
Genial, nunca se es libro olvidado, Ana, con poemas como éste, no.
Besazos
MArian
Gracias Zúñiga por tu generosidad.
Un abrazo
Gracias a ti también, Marian.
Un abrazo enorme.
qué bonito Ana
un beso
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