Perdóname si me pongo tan pesada
contando risas rotas,
si le reclamo lunas a tus dedos
y pongo trampas en la arena
para raptar tus huellas.
En mis sueños, tan altos, los naufragios
no llevan tu apellido
y las palabras no se esconden
a milímetros de tu boca.
En mis sueños, tan altos,
las cicatrices visten de Dior
y la melancolía pasea en tiovivo.
Me niego a ser libro olvidado
Porque si no me lees sólo soy pausa
Poema del día: "El pasado eterno", de Ioan Flora (Rumanía, 1950-2005)
-
Anoche hablé, con amargura no disimulada,
sobre el carácter irrepetible de los aconteceres de la vida.
Estaba pensando, de hecho, en la sucesión del insta...
Hace 17 horas
5 comentarios:
Tanta imagen brillante, tan fluido, ese final... espléndido.
Genial, nunca se es libro olvidado, Ana, con poemas como éste, no.
Besazos
MArian
Gracias Zúñiga por tu generosidad.
Un abrazo
Gracias a ti también, Marian.
Un abrazo enorme.
qué bonito Ana
un beso
Publicar un comentario