domingo, 24 de mayo de 2009

Adios, Blanca

Maldito alien, maldita y asquerosa alimaña. Seas mil veces maldito!!!

Blanca, con tu poema Sostuve la comedia, quiero darte mi último adios y acercar a los compañeros que visitan este blog, un trocito de la belleza que siempre has creado.

Te tendré siempre en mi recuerdo querida poeta.

Sostuve la comedia - Blanca Sandino-


Por eso, simulé mis temores; apilé clavos, maderas y ladrillos, empastes; uñas postizas; lágrimas; billetes de autobús: simulacros de mí. Y con gardenias de invernadero (oscuras) rehice mi corona.
Anduve por las calles pidiendo bocadillos. Paré todos los taxis;pisoteé mi sombra estrangulada en grises en la boca de metro;y sentí la emoción de un punto «corriendo» por mis medias.
La sortija «Cartier», el pañuelo de «Christian Dior» no olvidaron su oficio de ser camaleones tirando de mi cuerpo.Lloré con quien reía; reí con quien lloraba. Nadé sin olvidar la ropay por una cloaca descendieron los hilos, el dedal y la aguja con que zurcirme rotos, y «sietes»(de cuatro letras), a puntaditas chicas.
No queda rastro mío (ni de mi imagen difuminada y breve):el álbum de mi paso por este santo mundo dormita en la alacena, entre tarros, azúcares, café-mezcla-molido, y hierbas aromáticas.
«Sostuve la comedia que el mundo me exigía.» Mas aún, junto al felpudo lleno de pies cansados, la caja de canicas, sorpresas, chucherías, dos cartas, un pez azul marino y unos versos (los primeros que escribió esa niña que fui), amontono ilusiones sabor a chocolate; y gnomos, y gigantes, y brujas, y hadas buenas. «Nunca lo dije a nadie (esta clase de cosashay que callarlas siempre por si ladran los perros)», y por eso, me hice con cornalinas y feldespato ortosa mi propia arquitectura.

5 comentarios:

Luna dijo...

Desde la primer vez que leí a Blanca, me impresionó, su muerte me produce una extraña tristeza.

María dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
María dijo...

Hay días que el alma se anuda y desearías chillar muy fuerte para romper ese nudo. Blanca, Caty y tantas y tantos...

Miguel Iñiguez dijo...

Parte de esa comedia.., Blanca, es suerte que yo tuviera también un pequeño papel de mi tránsito por libertad8

Magnífica selección, Ana

«Sostuve la comedia que el mundo me exigía.» Mas aún, junto al felpudo lleno de pies cansados, la caja de canicas, sorpresas, chucherías, dos cartas, un pez azul marino y unos versos (los primeros que escribió esa niña que fui), amontono ilusiones sabor a chocolate; y gnomos, y gigantes, y brujas, y hadas buenas.

Un beso grande por Blanca

Ana Clavero dijo...

Luna, María, Miguel, gracias a todos por vuestra visita.

Dicen que siempre se habla bien de los muertos, pero de Blanca, por suerte, ya se hablaba bien en vida.

Un abrazo