lunes, 7 de diciembre de 2009

Otra vez Carmen.

Puede que este sea, desde Te quería instante, el mejor poema que le he leído a Carmen. Tratándose de Carmen, sé que me es dificil ser objetiva, pero ¡qué leches! Lo hace de puñetera madre, sólo hace falta que ella se lo crea.


Fiesta (Poema de Carmen Iglesia)


Me habita un cementerio

Ana María Rodas


Es la noche más triste y todos bailan,
ignoran que en mi nombre se ha posado un ciprés,
un gélido abandono.
Nada saben del miedo en las orejas,
nada del cementerio,
ni de la piel que se maquilla a oscuras en un cuarto que es lápida.
Danzan mientras la música estrangula mi cuello.

Soy una despedida,
un sorbo de licor antes del postre,
una mujer sin pies ni manos,
un maniquí que mueve la cintura,
el repertorio de lo absurdo,
el maldito payaso de esta fiesta.