martes, 28 de julio de 2009

Trigésimo tercer aniversario.

A ti, que eres mi vida . A ti que haces que se abran las aguas para dar paso a la luz.


En madrugadas sordas
recuento aniversarios
y me hago nadie.
Pequeñita, como ojos de libélula,
apenas rizo de espuma de mar.
Quiero volver a ser niña de cal.
Ahorrarte los gemidos de la sangre
y ofrecerte un océano
sin aguaceros ni tormentas
que cubran de algas secas tu mirada.

Me confieso culpable de tus muertes,
del tedio que amenaza con ahogarte,
y de haber empuñado la daga
que sajó tu colección de gotas de rocío.


Quise coronar lunas
y ponerles tu nombre,
pero no me bastó mi mundo de humo
para alcanzarlas.

Con tu vida me diste vida,
con tu risa se abrió el mar,
y para librarte de los miedos
puedo ser la asesina
que rompa moldes.
La homicida, si fuera necesario, del agua.

10 comentarios:

Bibiana Poveda dijo...

mirá Ana: el comentario que salió en Aligerar el yo, venía para éste. pero claro, después de leerlo al otro, TE LO DEJO, Y POR DIEZ MÁS, mujer! Que una no puede tardarse un poquito que ya hay tantos poemas buenos pá leer!
Otro abrazo, y que no falten!

pecadocapital79 dijo...

Buenisimo Anita, cuanto amor rabioso y cariñoso a la vez ahi en esots versos, un abrazo paisana.

Ana Clavero dijo...

Gracias Bibi. Me alegra que te haya gustado.

Un besazo

Ana Clavero dijo...

Miles de gracias, Ernesto.

Bletisa dijo...

El poema es todo un canto de amor incondicional Ana.Precioso
¿Ves como sí hay que esucharte cuando hablas?

★. pacokafka dijo...

FELICIDADES.
Son muchos momentos vividos juntos (dificultades superadas y alegrías gozadas) y eso no tiene precio para comprarse.

Desconcierto dijo...

Felicidades a esa 'niña' ... emotivas letras...

que me voy pal'sur, que me voy pa málaga!!!!! cerquita

besos

Ana Clavero dijo...

Gracias Amparo, tú si que eres sabia. Sabia y divertida, no hay mejor combinación.

Un besazo

Ana Clavero dijo...

Gracias Pacokafka. Te debo unas pocas de visitas, pero es que ando mu malisimamente de tiempo.

Un abrazo

Ana Clavero dijo...

Qué alegría me da verte, Madriles. Espero que disfrutes en mi tierra y que Dani se lo pase de maravilla, chapoteando todo el día en el agua.

Un abrazo para ti y un achuchón grande para Dani.